Juan Cho
No necesito palabras
para saber lo que sientes,
me basta con tus ojos
y el latir que me sostiene.
Eres parte de mi vida,
de este mundo en que me encuentro.
Gracias por sentir mi energía,
por quedarte en cada momento.
Voy a extrañarte, amiguito,
pero pronto volveré,
y con el sol de testigo
otra vez correremos.
Me escuchas sin decir nada,
me entiendes solo al mirarme,
y en mi pecho se hace casa
cada juego, cada tarde.
Eres tú… mi perrito,
mi amigo, mi alegría,
mi sombra en los paseos,
mi canción de cada día.
Así que espera tranquilo,
guarda fuerza en tu mirada,
porque cuando yo regrese
la pelota estará en marcha.
Nada podrá separarnos,
ni el tiempo ni la distancia,
porque tú y yo, Juan Cho,
somos pura confianza.