Jaguar Interior
otto parrales
Desde el bosque nace el verso que me guía,
mi alma respira con la tierra cada día.
Los niños lloran donde no hay luz ni comida,
y aún así sueñan… su esperanza está viva.
En la selva escucho el eco del lamento,
no solo mío, también del firmamento.
Mi guitarra llora cuerdas de memoria,
como un chamán que canta antigua historia.
No es fama lo que busco, es conexión,
con los animales, con mi propia vibración.
El jaguar me habla en sueños sin idioma,
me dice: “sé fuerte, y que tu espíritu asome.”
Yo soy universo, soy tierra y soy fuego,
camino con verdad, aunque lo niegue el ego.
Con el corazón limpio y los pies descalzos,
mi rap es medicina, no son solo falsos pasos.
Tengo talento, pero no para lucirme,
sino pa’ sanar, pa’ elevar y redimirme.
Con fortaleza en medio de la niebla,
mi alma ruge como un jaguar en la selva.
En el fútbol vi hermanos sin comida,
compartiendo el balón como si fuera vida.
La música nos salvó de la caída,
y hoy cantamos al amor, no a la herida.
Siento las energías cuando cierro los ojos,
con cada respiración, borro mis enojos.
La luna me guía, el sol me da abrigo,
la verdad es sagrada, y va conmigo.
Los niños del alma aún juegan en el viento,
danzan con el jaguar, libres como el pensamiento.
No hay límites cuando el alma se expande,
el universo escucha… y el alma lo entiende.
Yo soy universo, soy tierra y soy fuego,
camino con verdad, aunque lo niegue el ego.
Con el corazón limpio y los pies descalzos,
mi rap es medicina, no son solo falsos pasos.
Tengo talento, pero no para lucirme,
sino pa’ sanar, pa’ elevar y redimirme.
Con fortaleza en medio de la niebla,
mi alma ruge como un jaguar en la selva.