Verso 1
(Narrador, el Caballo Sheriff):
Allá por las tierras del polvo dorado,
vivían los rancheros más trabajadores del condado.
Dos amigos decidieron construir su hogar,
uno con sabiduría… y otro sin pensar.
Castor Sam, con casco y fe,
dijo: “¡Mi rancho en la roca haré!”
Mientras que Coyote Joe, sonriendo astuto,
dijo: “¡Bah! En la arena es más barato y más bonito!”
Coro 1:
¡Construye firme, sobre la roca del Señor!
Que venga el viento, que caiga el sol.
Si tu vida en Cristo está,
¡ningún río te derrumbará!
Verso 2
“¡Martillo, clavo y madera al montón!”
“¡No olviden medir la dirección del sol!”
“¡Yo llevo los clavos, y tú el serrucho!”
“¡Qué rápido trabaja el Coyote, qué reluciente su rancho!”
El castor oraba mientras cortaba troncos,
su casa era firme, aunque tardara un poco.
El coyote reía tomando limonada,
su rancho en la arena lucía una fachada.
Coro 2
¡Ay, Castor Sam, qué lento vas!
¡Mira al Coyote, ya terminó su hogar!
Pero Sam respondió con su fe sincera:
“Lo que se hace con Dios… dura primavera tras primavera.”
Verso 3
Y un día del verano, cuando nadie lo esperaba…
el cielo rugió, la lluvia llegaba.
El viento sopló, el río creció,
y la arena del Coyote desapareció.
El rancho de Sam, firme en la roca,
resistió el vendaval, ¡ni una gota!
Mientras el pobre Coyote lloraba en el lodo,
diciendo: “¡Oh, Señor, me quedé sin todo!”
Coro 3:
¡Construye firme, sobre la roca del Señor!
Que venga el trueno, que caiga el sol.
Si tu vida en Cristo está,
¡ningún río te derrumbará!
Verso 4
Al día siguiente, cuando salió el sol,
Castor Sam bajó con su martillo y amor.
“Ven, amigo Coyote, no llores más,
te ayudaré a construir en lugar firme y en paz.”
El búho trajo planos, el conejo madera,
la gallina café y el ratón una escalera.
Todos juntos, en oración y canción,
levantaron un nuevo rancho con bendición.
Coro final
¡Construye firme, sobre la roca del Señor!
Que venga el viento, que caiga el sol.
Si confías en Su dirección,
¡tu rancho será fuerte con bendición!
“Y así, en el valle del oeste, aprendieron todos que
no basta construir bonito, hay que construir con fe.
Porque el que escucha la palabra del Señor y la obedece,
¡es sabio como el castor Sam, que nunca se estremece!”