Verso I
Cartografío grietas en mi voz,
como mapas que yo mismo incendié,
cada error tiene mi firma en carbón,
cada herida... un “debí saber”.
Pre-Coro
Y me nombro juez sin absolución,
me condeno en bucle ritual,
soy el filo y la ejecución,
soy la causa original.
Coro (épico, pegadizo)
Somos ruinas que aprendieron a hablar,
culpables de todo lo que no fue,
nos clavamos el mismo puñal,
y fingimos no saber.
Oh— ardemos sin mirar atrás,
oh— nos cuesta perdonar,
si el enemigo siempre está…
respirando en nuestro lugar.
Verso II
Recolecto culpas como fe,
liturgia de lo que destruí,
cada “casi” pesa más que el “qué”,
cada “no fui” me define a mí.
Pre-Coro
Me disecciono sin compasión,
con precisión casi divina,
pero ignoro en la ecuación…
la piedad que me debía.
Coro (épico, pegadizo)
Somos ruinas que aprendieron a hablar,
culpables de todo lo que no fue,
nos clavamos el mismo puñal,
y fingimos no saber.
Oh— ardemos sin mirar atrás,
oh— nos cuesta perdonar,
si el enemigo siempre está…
respirando en nuestro lugar.
Puente (más oscuro, reflexivo)
¿Y si no soy el crimen total?
¿Y si exagero mi papel?
¿Quién dictó esta verdad brutal…
donde perder es ser fiel?
Silencio.
Pero el eco insiste en mí.
Coro Final (más grande, liberador)
Somos ruinas… pero algo más,
no todo error es identidad,
si la herida aprende a soltar,
puede dejar de sangrar.
Oh— ya no quiero castigar,
oh— lo que intenta sanar,
si el enemigo siempre está…
también puede cambiar.