[Intro – con gaita y tambores]
¡Ay, qué rico el cafecito!
¡Eso que suena es Colombia!
[Verso 1]
Cuando amanece en la sierra y el sol empieza a brillar,
un campesino se alista pa' la tierra trabajar.
Con su sombrero y su mula, con paciencia y con sudor,
va recogiendo en su canasto granos llenos de sabor.
[Coro]
¡Café de mi tierra, café colombiano!
Sabes a montaña, sol y madrugada.
Gracias campesino, por tu mano honrada,
que con tu trabajo nos llenas el alma.
(¡Báilalo, báilalo, con sabor del campo!)
[Verso 2]
Cruzan los mares las notas del grano tostao,
y en cada taza del mundo va un canto sagrao.
Desde París a Nueva York huele la tradición,
que nace en tierras humildes con puro corazón.
[Coro]
¡Café de mi tierra, café colombiano!
Sabes a esperanza, lucha y a montaña.
Gracias campesino, héroe del café,
tu siembra nos une con cada sorbo de fe.
[Puente – instrumental con flauta y tambores]
(¡Rico ese café, compadre!)
(¡Pa’ que no se olvide quién lo puso en la mesa!)
[Verso 3]
No hay oro fino que brille como este sabor,
ni tesoro tan valioso como su calor.
Porque en cada grano viaja un trozo de piel,
de aquellos que luchan por ver su país florecer.
[Coro final – con coros y fiesta]
¡Café de mi tierra, café colombiano!
Sabes a mi abuela y a canto temprano.
Gracias campesino, que sin hacer ruido,
le das al planeta un sorbo de abrigo.
[Outro – fade con maracas y gaita]
(Colombia suena... en cada taza...)
(Gracias, mi gente... por tanto sabor...)