[Verso 1]
Cuando amanece sobre el viejo camino,
y el sol despierta detrás del pinar,
tomo mi guitarra, sigo mi destino,
sé que tu mano me viene a cuidar.
Si llevo heridas de tiempos pasados,
si alguna pena me quiere vencer,
miro hacia el cielo, mis pasos cansados,
y encuentro fuerzas para renacer.
[Verso 2]
He cruzado valles de polvo y silencio,
he visto tormentas cubrir el azul;
pero en la noche, cuando pierdo el rumbo,
una voz dulce me habla de tu luz.
No tengo oro ni grandes riquezas,
solo esta fe que aprendí a guardar;
porque contigo, aun entre tristezas,
cada caída me enseña a avanzar.
[Coro]
Vas conmigo, Cristo, mi buen Pastor,
en cada senda, en cada temor;
vas conmigo, firme es tu verdad,
tu amor me cubre, me da libertad.
Vas conmigo, nunca estoy perdido,
aunque el camino parezca sombrío;
si tú me llamas, yo te seguiré,
con tu presencia no desfalleceré.
[Verso 3]
Cuando mis hijos pregunten mañana
qué fue lo que me sostuvo al andar,
les contaré que tu gracia cercana
fue mi refugio, mi fuerza y mi hogar.
Y cuando llegue la tarde a mi vida,
cuando mis ojos no puedan mirar,
sé que tu abrazo será la salida,
y en tus caminos podré descansar.
[Coro]
Vas conmigo, Cristo, mi buen Pastor,
en cada senda, en cada temor;
vas conmigo, firme es tu verdad,
tu amor me cubre, me da libertad.
Vas conmigo, nunca estoy perdido,
aunque el camino parezca sombrío;
si tú me llamas, yo te seguiré,
con tu presencia no desfalleceré.
[Country heave instrumental
[Pre-Coro]
Y si la duda golpea mi puerta,
tu voz me dice: “No temas, aquí estoy”;
mi alma cansada vuelve a estar despierta,
porque en tus manos seguro voy.
Y si la duda golpea mi puerta,
tu voz me dice: “No temas, aquí estoy”;
mi alma cansada vuelve a estar despierta,
porque en tus manos seguro voy.
Y si la duda golpea mi puerta,
tu voz me dice: “No temas, aquí estoy”;
mi alma cansada vuelve a estar despierta,
porque en tus manos seguro voy.
[Coro Final]
Vas conmigo, Cristo, mi buen Pastor,
en cada senda, en cada temor;
vas conmigo, firme es tu verdad,
tu amor me cubre, me da libertad.
Vas conmigo, nunca estoy perdido,
aunque el camino parezca sombrío;
si tú me llamas, yo te seguiré,
con tu presencia no desfalleceré.
Vas conmigo, Cristo, mi buen Pastor,
en cada senda, en cada temor;
vas conmigo, firme es tu verdad,
tu amor me cubre, me da libertad.
Vas conmigo, nunca estoy perdido,
aunque el camino parezca sombrío;
si tú me llamas, yo te seguiré,
con tu presencia no desfalleceré.
Vas conmigo, Cristo, mi buen Pastor,
eres mi rumbo, mi paz y mi canción;
vas conmigo, por siempre confiaré,
tu mano guía todo lo que soy y seré.
Vas conmigo, en la noche y la mañana,
en la tristeza y la esperanza;
hasta que cruce el último camino,
sé que Jesús, mi Cristo,
vas conmigo.