Intro – susurrado)
Yeah…
Esto es para vosotros, papá, mamá…
No sé si me entendéis, pero necesitaba decíroslo…
Os quiero aunque duela, aunque esté lejos…
Aunque no pueda abrazaros, todavía estáis en mí…
---
(Verso 1)
He hecho daño, y no hay forma de taparlo,
Ni el tiempo, ni el silencio pueden olvidarlo.
Cada palabra mía, cada mala decisión,
Fue un clavo más en vuestra comprensión.
Y me duele tanto mirar atrás,
Sabiendo que os fallé y no hay marcha atrás,
El pasado arde, y no me deja en paz,
Pero vivir en él no me va a salvar.
Ahora hay que mirar al presente, seguir,
Aunque dentro de mí todo me quiera huir,
Aunque esté lejos, mi alma os quiere sentir,
Pero no sé si algún día podré redimir.
---
(Estribillo)
Os quiero mucho, aunque no lo supe demostrar,
Sois mi familia, mi hogar, mi verdad.
Sé que las heridas no van a sanar,
Pero espero que un día pueda regresar.
Perdonad si me perdí y os perdí en el camino,
Nunca fue por falta de amor, fue mi destino.
Pero en el fondo de este pecho malherido,
Solo hay un grito: “os necesito”.
---
(Verso 2)
Yo no entendía lo que era querer de verdad,
Hasta que rompí todo lo que me dabais en paz,
Hasta que abusé tanto que dejé de ser yo,
Y terminé tan jodido, tan lleno de dolor.
No supe valorar lo que tenía delante,
Una madre firme, un padre constante,
Que me amaron sin pedir condiciones,
Y yo pagué con errores, con malas decisiones.
La distancia ahora me parte la piel,
Cada noche lloro y no se lo cuento a nadie.
No sé cómo expresar todo este papel,
Solo sé que sin vosotros la vida me arde.
---
(Puente)
Yolanda, tu ternura me sigue protegiendo,
Antonio, tus consejos aún los voy entendiendo.
Los llevo como un tatuaje bajo la piel,
Aunque esté roto, sigo siendo aquel.
El hijo que falló, pero que aún os ama,
Que cada día se arrepiente en esta cama,
Que solo sueña con un día volver,
Y abrazaros sin miedo a desaparecer.
---
(Verso 3)
Me alejé tanto que ya no sé volver,
Cada carta, cada llamada es un deber.
Pero ¿cómo pedir perdón si no hay consuelo?
Si el daño ya está hecho y no hay más cielo.
Os juro que lo intento, aunque no lo parezca,
Aunque mi alma esté fría y hueca,
Cada paso que doy es con vosotros en mente,
Pero el mundo duele cuando uno se siente ausente.
Sé que os dejé preocupados, en silencio,
Que os fallé en mil formas, sin remedio.
Pero si algún día me perdonáis de verdad,
Quizás pueda encontrar un poco de paz.
(Outro)
Igual que me dejasteis aquí, solo y callado,
Quizás un día pueda salir de este lado.
Volver a casa, aunque sea hecho pedazos,
Y deciros “os amo”, con mis propios abrazos.
Yolanda… Antonio…
Lo siento…
Os quiero más de lo que nunca sabré decir con palabras…