Desde morro la vi dura, no había nada asegurado,
puro polvo en los zapatos, pero sueños bien plantados.
La lealtad fue mi escuela, la calle mi profesorado,
y el respeto se consigue cuando andas firme y callado.
No presumo lo que tengo, porque sé lo que costó,
muchas noches sin dormir pa’ que hoy brille el reloj.
Los que dudaron un día hoy me miran diferente,
no fue suerte ni regalo, fue mentalidad de frente.
Ando fino pero sencillo, no se olvida el origen,
los reales van conmigo, los falsos solos se extinguen.
Si la envidia habla bajito, que no pierda su saliva,
yo sigo subiendo niveles, concentrado en la cima.
Motores rugen despacio cuando entramos al terreno,
no hace falta hacer escándalo si el nombre ya está sonando.
Familia siempre primero, eso nunca se negocia,
porque el dinero va y viene, pero el apoyo no se compra.
Y si mañana me caigo, me levanto más atento,
ya aprendí que en este juego todo es puro movimiento.
Desde abajo hasta el respeto, así se escribió el destino,
no soy igual a ninguno…
por eso voy en otro nivel, bien distinto el camino.