IMPUESTO AL LUJO
(Introducción narrada con voz grave y rasposa )
"Todo tiene un precio... incluso tú."
Cuando el dinero sobra, las sonrisas abundan. Pero cuando el oro deja de pesar, la verdadera lealtad sale a la luz. "Impuesto al Lujo"
aprendieron a las malas que hay amores que son solo un parásito hermoso con un maldito embrujo.
Te quedaste al banquete, huiste del hambre...
Todo tiene un precio...
incluso tú.
Eras la primera fila en mi función privada
Cuando el vino se tiraba y la mesa sobraba
Reías de chistes malos si el traje era caro
Eras la sombra perfecta... bajo mi faro
Yo compraba el ruido para no escuchar nada
Y tú cobrabas la entrada con cada mirada
Yo pagaba gustoso por sentirme alguien
Pero la suerte es una ramera con memoria corta
Se secó el pozo... y se cerró la puerta
Vi cómo tu amor eterno empacaba maletas
¡En cuanto vieron que el oro... ya no pesaba en mis chaquetas!
No eras mi compañera... ¡eras mi impuesto al lujo!
Un parásito hermoso con un dulce embrujo
Te quedaste al banquete, huiste del hambre
¡Tu lealtad se cortó... como un mal alambre!
Ahora que ceno silencio y mastico polvo
Entiendo que no me amabas...
amabas el menú.
Miras mis zapatos sucios con esa lástima fingida
Tú buscas otro huésped, otra billetera, otra vida
Es curioso cómo el óxido revela el metal
Y cómo la pobreza espanta al animal...
Que solo viene a comer de la mano que da
¡Pero muerde la mano que ya no tiene más!
¡No eras mi compañera... eras mi impuesto al lujo!
¡Un parásito hermoso con un maldito embrujo!
Te quedaste al banquete, huiste del hambre
¡Vete con tu brillo!
¡Vete con tu enjambre!
Dicen que en las malas se conoce a la gente...
Yo te conocí a ti.
Y aprendí la lección más cara de mi existencia...
¡Tú no amabas al hombre!
¡No eras mi compañera... eras mi impuesto al lujo!
¡Un parásito hermoso con un maldito embrujo!
Te quedaste al banquete, huiste del hambre
¡Vete con tu brillo!
Yo me quedo con mi nada.
Que al menos es verdad.
Es mía...
La nada es mía.