Hay una voz que vive dentro de mi cabeza
Que nunca duerme, que nunca cesa
Me dice todo lo que puede salir mal
Me pinta escenarios de un futuro fatal
Me despierta a las tres de la mañana
Con listas de pendientes y ventanas
Abiertas a miedos que ni siquiera existen
Futuros inventados que mi mente insiste
En mostrarme como si fueran reales
El corazón me late tan fuerte que duele
El pecho se aprieta, el aire no viene
Las manos me tiemblan sin ninguna razón
Y todo mi cuerpo entra en tensión
Por cosas que no han pasado todavía
Por fantasmas que crea mi mente vacía
Y me pregunto si algún día tendré paz
Si algún día podré simplemente estar
Sin este ruido constante que me persigue
Pero a veces, solo a veces
Encuentro un momento de silencio
Un espacio entre los pensamientos
Donde puedo respirar sin miedo
Donde la voz se calla por un instante
Y recuerdo quién era antes
Antes de que la ansiedad me robara
La capacidad de simplemente vivir
Estoy aprendiendo a no creer todo lo que pienso
A reconocer cuando mi mente miente
Estoy aprendiendo que los pensamientos no son hechos
Que el miedo grita pero no siempre tiene razón
Estoy aprendiendo a sentarme con la incomodidad
Sin huir, sin esconder, sin escapar
A dejar que la ola pase sobre mí
Sabiendo que no me va a destruir
Aunque se sienta como si pudiera
La voz todavía está ahí, no te voy a mentir
Pero ya no tiene tanto poder sobre mí
Porque encontré otra voz más profunda
Que me dice que soy más que mi mente convulsa
Que me recuerda que he sobrevivido antes
A cada tormenta, a cada instante
Que pensé que no podría superar
Y aquí estoy, aprendiendo a callar
El ruido con algo más fuerte que el miedo
Un respiro profundo
Una mano en el pecho
Los pies en la tierra
El presente es lo único que tengo
Y en el presente, en este segundo exacto
Estoy bien
Estoy a salvo
Y eso es suficiente