Si tan solo tuviéramos pensamiento crítico,
muchos policías y corruptos arderían solitos.
Llamaría a las televisoras,
y se les cae su circo patético en horas.
Títeres movidos por interés,
defendiendo menesteres que huelen a estrés.
Conocerían el infierno que venden como orden,
cuando el caos real es el que esconden.
¿Por qué crees que tapan el sol con un dedo?
Discursos ilusos, confusos, llenos de miedo.
No todos,
pero el dominante cumple su rol:
distraer, simplificar,
saturar sentidos y vaciar control.
Mientras bailan, no piensan.
Mientras consumen, no ven.
El circo vive del ruido
y del miedo a entender.
La verdad no hace escándalo,
no promete placer.
Rompe el hechizo en silencio
y despierta al que quiere ver.
No tapa el sol por ignorancia,
lo tapa porque ese es su encargo y su ganancia.
Mensajes repetitivos evitan preguntas profundas,
la mente se acostumbra, la duda se esfuma.
Hedonismo constante, estímulo sin sentido,
reemplazan propósito por placer inmediato y vacío.
Éxito fácil, fantasía bien vendida,
neutralizan la rabia consciente y la convierten en rutina.
Confusión emocional, mente fragmentada,
sin orden interno no hay masa organizada.
Mientras la gente baila, no piensa.
Mientras consume, no cuestiona.
No es culpa del ritmo,
no confundas la raíz.
Es culpa del uso
cuando lo usan para dormir.
El arte puede elevar
o servir de anestesia.
Todo depende de quién manda
y con qué conciencia.
eso el pensamiento crítico es peligroso,
rompe el hechizo, vuelve incómodo al poderoso.
Apaga el circo, se cae la función,
quedan desnudos políticos, medios y manipulación.
Sin gritos, sin pancartas de cartón,
la verdad camina lento, pero firme, sin promoción.
No busca likes, no busca aprobación,
solo prende la luz en medio de la confusión.