Introducción
Allá por Ahuacatlán, tierra de mucho sol,
Nació un muchacho valiente que es puro trabajador.
Se llama Marco Flores, no le gusta batallar,
Un ejemplo para todos de lo que es saber luchar.
II. La Semilla del Esfuerzo
Desde los seis años la vida le dio lección,
De cómo se gana el peso con la fuerza y con razón.
No le temió al camino, ni al sol que pega de frente,
Marco se hizo fuerte y valiente, como lo hace buena gente.
Pura espiga de trabajo, puro sudor en el día,
Para ganarse su futuro con orgullo y con hombría.
III. El Sueño Rodando
La meta la puso clara, pues Marco tenía un anhelo,
Ver su sueño reflejado en el brillo de aquel cielo.
Con esfuerzo y con ahorro, sin pedirle a nadie un peso,
Se compró una motocicleta, cumpliendo el primer exceso.
Porque a él le gustan las motos, ver el asfalto correr,
Y sentir el aire libre, de un esfuerzo que está al cien.
IV. El Presente y el Mañana
Hoy, ya cuenta dieciséis años, un joven con ambición,
Sabe que el dinero llega si hay mucha dedicación.
Sigue firme en la vereda, con la frente muy en alto,
Soñando con tener todo, sin fallarle a ningún pacto.
Que el rugido del motor le recuerde lo que ha andado,
Y que el fruto del trabajo, jamás será malgastado.
V. Despedida
Ahí les dejamos la historia, del muchacho que es un roble,
Que el éxito no se hereda, se construye con temple noble.
Marco Flores de Ahuacatlán, tiene muy clara la misión:
Trabajar para tener todo y cumplir cada intención.