[Intro (susurro)]
A veces el silencio…
también habla.
[Verso 1 – Ishida voz de hombre]
Caminé sin mirar, herí sin pensar,
reí con los otros para no quedar atrás.
No entendí tus gestos, tu forma de hablar,
confundí el ruido con sentirme real.
Pasaron los años, el eco volvió,
las miradas pesan más que el dolor.
Quise desaparecer, borrar quien fui,
pero tu silencio me obligó a seguir.
[Puente – Ishida voz de hombre]
No busco perdón fácil ni olvidar,
solo aprender a escuchar.
[Estribillo (ambos)]
Entre manos temblando y miradas sin voz,
hay palabras que no se dicen pero pesan más que el sol.
Si me quedo a tu lado, si aprendo a sentir,
tal vez el silencio…
nos deje existir.
[Verso 2 – Nishimiya voz de mujer]
Quise encajar, quise sonreír,
aunque el mundo no supiera oír.
Mis disculpas caían sin razón,
como si existir fuera un error.
Aprendí a leer labios, gestos y luz,
a hablar con el alma cuando faltaba el sonido azul.
Y aunque dolía, no quise odiar,
porque amar también es aguantar.
[Puente – Nishimiya voz de mujer]
No necesito que entiendas todo de mí,
solo que no te vayas cuando intento existir.
[Estribillo (ambos)]
Entre manos temblando y miradas sin voz,
hay palabras que no se dicen pero pesan más que el sol.
Si me quedo a tu lado, si aprendo a sentir,
tal vez el silencio…
nos deje existir.
[Verso 3 – Dueto]
— Ishida: Quiero cambiar, aunque duela el ayer.
— Nishimiya: Quiero confiar, aunque cueste creer.
— Ambos: No somos perfectos, pero aquí estamos hoy,
aprendiendo a escucharnos sin miedo ni rencor.
[Puente Final]
El pasado no se borra, pero puede enseñar,
que una sola palabra puede salvar.
[Estribillo ante último]
Entre pasos lentos y un nuevo empezar,
ya no pesa el ruido, ya no quema el mal.
Si te miro a los ojos y me quedo aquí,
el silencio por fin…
nos deja vivir.
[Outro]
No hacen falta sonidos para el corazón,
solo alguien que escuche…
con verdadera intención.
[Estribillo final]
Entre pasos lentos y un nuevo empezar,
ya no pesa el ruido, ya no quema el mal.
Si te miro a los ojos y me quedo aquí,
el silencio por fin…
nos deja vivir.