(Verso 1)
No cualquiera nace estrella,
ni con brillo en la mirada,
ella vino con su historia,
y una fuerza que no acaba.
Desde abajo fue creciendo,
sin pedirle nada al viento,
todo lo que hoy la rodea,
se ganó con puro intento.
(Verso 2)
Le dicen la del destino,
porque el tiempo la probó,
y en lugar de ver su ruina,
más poder le regaló.
Con estilo y con presencia,
y una mente decidida,
no presume lo que tiene,
porque siempre humilde
(Coro)
Ella es la niña del destino,
la que nadie imaginó,
la que brilla entre los grandes,
sin vender su corazón.
Con respeto se le nombra,
por su clase y su camino,
porque en tierra de promesas,
ella cumple su destino.
(Verso 3)
Tiene fama, pero limpia,
y enemigos por envidia,
porque en un mundo de ruido,
su silencio da más vida.
No se olvida de sus pasos,
ni de donde comenzó,
porque sabe que la cumbre,
solo llega el que luchó.
(Coro (repite)
Ella es la niña del destino,
con mirada de una diosa,
una reina sin corona,
pero dueña de su camino.
No presume lo que tiene,
porque el brillo la defiende,
calladita, pero firme,
(Cierre)
Y aunque el mundo dé mil vueltas,
su legado va marcado,
que nació para ser grande…
y el respeto, se lo ganó