Recuerdas la primera vez que nos conocimos ese verano? Tú eras mamá soltera y yo seminarista. Dios hizo posible que nuestros caminos se juntaran. Tú sonrisa y tú ojos negros y pelo hermoso me dejaron hipnotizado. Nuestras cartas que nos escribimos contienen la historia de nuestro amor. La belleza natural de ese bello pequeño pueblo adonde nos encontramos fue el testigo del principio de nuestro amor. Tú sacrificaste dejar tu país para unirte conmigo y nuestro hijo Angelito. Tú risa contagiosa y tú gran amor por mí aún sigue vivo mi nenita, mi tesoro, mi vida. Tú eres mi mejor amiga, mi confidente y mi amante. Eres genial y todo lo que todo hombre quisiera tener. Trabajas duro y eres el corazón de nuestra alcoba. Ahora nuestros hijos ya son grandes y ya solo queda el recuerdo de su niñez y sus travesuras que ahora se ven reflejados en las risas de nuestros nietos Skye, Liam,Dylan y Nathan. Doy infinitas gracias a Dios Padre por la bendición de tenerte a mi lado todos estos años. Vamos juntos caminando de la mano enfrentando todo y viviendo recuerdos en el mundo y descubriendo cosas nuevas. Salud! Salud! Salud! Mi niña, mi tesoro Maria Esther De La Cruz.