Es el regalo más esperado,
ojos brillando, corazón confiado.
Llega a tu vida sin pedir nada,
solo cariño, calor y una casa.
Pero hay quien miente con su sonrisa,
promete amor y después lo olvida.
Atado al miedo, a la intemperie,
sufre en silencio, sin que alguien lo defienda.
¡Basta ya de abandono, basta de dolor!
Un animal no es un juguete, siente igual que tú.
Tu indiferencia mata, tu crueldad es prisión,
pero su mirada aún suplica compasión.
Es inocente, puro y leal,
no entiende el odio ni el maltrato cruel.
Te daría todo sin condición,
y tú respondes con traición.
¡Basta ya de abandono, basta de dolor!
Un animal no es un juguete, siente igual que tú.
Tu indiferencia mata, tu crueldad es prisión,
pero su mirada aún suplica compasión.
¿Cómo te sentirías tú,
si tus padres se van de vacaciones
y te dejan atado, sin agua, sin pan,
sin esperanza de ser encontrado jamás?
¡Basta ya de abandono, basta de dolor!
Un animal no es un juguete, siente igual que tú.
Tu indiferencia mata, tu crueldad es prisión,
pero su mirada aún suplica compasión.
Son corazones que laten callados,
presas del miedo, cuerpos golpeados.
No piden mucho, solo vivir,
no ser desechos al sufrir.
¡Basta ya de abandono, basta de dolor!
Un animal no es un juguete, siente igual que tú.
Tu indiferencia mata, tu crueldad es prisión,
pero su mirada aún suplica compasión.
Es el regalo más esperado,
no lo conviertas en condenado.
Quien ama a un ser que no tiene voz,
hace más humano su propio corazón.