Intro
(Un saxofón melancólico y lleno de alma clama sobre un ritmo constante a tiempo medio, acompañado por el rasgueo cálido de una guitarra acústica de nylon y un bajo eléctrico suave).
Verso 1
(Voz femenina raspada, profunda y llena de sentimiento)
¿Hola? Lanzo mi voz al azul profundo...
¿Queda alguien que entienda el peso de este mundo?
Alguien... denme una señal, un rastro en el cristal,
Que sigo dando vueltas en este eterno funeral.
¿Me puedes escuchar? ¿O el viento es demasiado fuerte?
Solo un rostro más perdido en la multitud de la suerte.
Maldita sea... aquí sigo, en total soledad.
Coro
(El piano de cola entra con acordes brillantes y sostenidos; armonías vocales profundas y ricas se apilan en capas)
Allá en el 1800 Luna Azules,
Donde los corazones desolados dictan sus costumbres.
En el silencio de Wretchaset, bajo la bruma del atardecer,
Soy un fantasma errante que no puede volver.
(Armonías de fondo: Oh, plegarias en el viento...)
Verso 2
(El bajo toma más peso, volviéndose melódico y caminante)
Vi un movimiento en la sombra de la puerta.
¿Quién está ahí? Ya no quiero dejar la duda abierta.
"—Soy yo —dice una voz, pausada y sin temor—,
Soy la parte de ti que nunca encontró amor."
¿Quién eres tú? Le pregunto a mi propia oscuridad.
"—Soy tú —responde con cansada serenidad."
No... Dios mío, esto tiene que ser mentira,
Pero sí... me veo reflejada en la luz de su mirada.
Puente
(Crescendo musical: coros estilo góspel/tejano envuelven la voz principal)
Ella dijo: "Vengo a rescatarte de la noche sin final,
Cuando aquel 'alguien' que buscabas no luchó por tu señal.
Cuando tus susurros hagan temblar a la tormenta,
Seré yo quien abra la herida que te tienta.
Combatir lo olvidado, sanar las cicatrices del ayer,
Solo dos caminantes que no tienen nada que perder."
Solo de Saxofón y Guitarra
(Duelo melódico: el saxofón tenor ronco y grave intercambia punteos rasgados con una guitarra de slide acústica).
Outro
(Música desvanecida, quedando solo el piano y la voz raspada en tono íntimo)
Soy tu ser interno... la verdad que al fin hallaste,
Sosteniéndote firme en el suelo que pisaste.
Acompañada... en paz...
(Las armonías profundas se apagan lentamente)
1800 Luna Azules...
Sí, ahora te puedo escuchar.