Es fascinante el universo de Gorillaz, una banda que no solo es música, sino una narrativa completa con sus propios personajes, dramas y aventuras. La historia es tan rica que una letra de canción podría tocar muchos puntos. Aquí tienes una que se enfoca en el origen y la esencia de los personajes, combinando la ficción de sus vidas con la realidad de su creación.
En la pantalla, un canal sin alma
un millón de videos, una calma falsa.
Dos mentes brillantes, Damon y Jamie,
dijeron: "Hagamos algo diferente, ¿eh?".
En Kong Studios, el caos tiene un nombre,
un Murdoc oscuro que a la fama se come.
Con su bajo demonio y un plan muy cruel,
juntó a un grupo, bajo un cielo infiel.
2-D, ojos rotos, de un crash de auto,
el dulce y hueco, con su voz de un lato.
Somos los Gorillaz, en la máquina del sonido.
Un mundo virtual que nunca está dormido.
Somos los Gorillaz, un desorden genial,
con un hip-hop de Brooklyn y un caos fatal.
Russel, el gigante de un alma poseída,
con los fantasmas del rap en su vida.
Y Noodle, la niña que llegó en una caja,
guitarra en mano, una heroína que encaja.
De un pasado oscuro, llegó a su nueva familia,
con un talento que la puso en la cima.
De un desastre a otro, de Plastic Beach al fin,
navegando un mar que parece un sinfín.
Pero siempre unidos por la música y el arte,
un proyecto que de la realidad es aparte.
Somos los Gorillaz, en la máquina del sonido.
Un mundo virtual que nunca está dormido.
Somos los Gorillaz, un desorden genial,
con un hip-hop de Brooklyn y un caos fatal.
Una pantalla, un sonido que te atrapa.
La historia de una banda que nunca se escapa.
Damon y Jamie, la mente y la mano,
crearon un mundo... donde el mañana es lejano.