En Durango, tierra de hombres valientes
Nació un guerrero, con un corazón ardiente
Se llamaba Macías, un nombre que resonaba
En el mundo del boxeo, su fama se expandía
¡El Macías, el Macías, me la pelan!
Con puños de hierro, su legado se escribió
¡El Macías, el Macías, es un hombre de oro!
Su valentía y fuerza, siempre serán recordadas
Con un estilo único, se enfrentaba a sus rivales
Su velocidad y poder, los dejaban sin aliento
Pero un día, una herida, lo obligó a dejar el ring
Y aunque su carrera terminó, su legado sigue viviendo
¡El Macías, el Macías, me la pelan!
Con puños de hierro, su legado se escribió
¡El Macías, el Macías, es un hombre de oro!
Su valentía y fuerza, siempre serán recordadas
Aunque ya no esté en el ring, su espíritu sigue vivo
Y su familia y amigos, siempre recordarán su nombre
Con orgullo y respeto, se hablará de su legado
Y su historia será contada, para que nunca se olvide
Hoy en día, su nombre es sinónimo de valentía
Y su legado sigue inspirando, a nuevas generaciones
Su historia es un ejemplo, de que con determinación y fuerza
Se pueden superar obstáculos, y alcanzar la gloria
¡El Macías, el Macías, me la pelan!
Con puños de hierro, su legado se escribió
¡El Macías, el Macías, es un hombre de oro!
Su valentía y fuerza, siempre serán recordadas
Con su familia siempre unido, como una piedra
Y su comunidad lo respalda, como un verdadero hermano
Su legado es un ejemplo, de que la lucha es posible
Y que con el corazón y la voluntad, se pueden superar los obstáculos
¡El Macías, el Macías, me la pelan!
Con puños de hierro, su legado se escribió
¡El Macías, el Macías, es un hombre de oro!
Su valentía y fuerza, siempre serán recordadas