Pongan atención señores, voy a contarles un suceso,
De un hombre de gran coraje que se ganó nuestro aprecio.
Odilón Ponce Salgado, de nobleza y de gran fe,
Conocido por su apodo, le nombran "El Gori" donde esté.
Verso II
En la tierra de Morelos, donde el sol quema bonito,
Él formó su gran cimiento, con respeto y con gran grito.
Tiene un Jetta A4 que anda en la ciudad al trote,
Y una Chevrolet S10 que le aguanta cualquier azote.
Verso III
Mirando a su esposa amada, y tres hijos que tenía que ver,
Tomó el camino del norte para poderlos sostener.
Cruzar la frontera tuvo que hacer un gran esfuerzo,
Trabajando de sol a sol, aguantando el reverso.
(Se fue a "los United", a sudar con gran tesón,
Para darle a su familia una mejor condición).
Verso IV
Pero el destino es un río que no se puede detener,
Una llamada de lejos lo hizo pronto regresar.
Su padre estaba muy grave, la noticia fue un dolor,
Y Odilón dejó el trabajo, mostrando el valor mayor.
Verso V
Volvió a su tierra de origen, a cuidarlo hasta el final,
Y el tiempo aquí lo sembró, con un fruto adicional.
En Morelos nació un niño, otro más para su altar,
Y diecinueve años pasan de que ya no quiso cruzar.
Verso VI
Ya no regresó al camino que llevaba aquel color,
Porque aquí estaba su gente, su vida y su mejor flor.
"El Gori" ya es hombre fuerte, con orgullo en el hablar,
Un patrimonio ha formado, sin tener que emigrar más.
Despedida
Ya con esta me despido, con respeto y gran honor,
De un hombre que por los suyos mostró esfuerzo y gran valor.
Que siga rodando el Jetta, que siga la S10 también,
Saludos a Odilón Ponce, que viva el esfuerzo, amén.