Mi amado Abba vengo ante ti a pedirte perdón por todos mis errores lamentando cada segundo todas las veces que te fallé sabiendo que moría por dentro seguía vagando en el mundo perdida en el pecado seguía mi andar tu voz se escuchaba de lejos pero no lograba encontrarla extrañando estar a tu lado ese amor único que el mundo no lo da volvi de rodillas suplicando misericordia avergonzada de todo lo que fui me tomaste en tus brazos dándome shalom llenándome de tu ruaj hakodesh limpiando y sanando este pobre corazón en ese momento recordé al hijo pródigo y me quebrante tocando tu manto y besando tus pies mi amado Abba mi corazón te alaba hoy y siempre.