¡Es electricidad! ¡Oye!
¡Más vale respetarla!
No se puede ver...
¡Más vale respetarla!
Revisa los cables y enchufes
antes de empezar tu jornada.
Cables pelados, enchufes rotos...
No aprendas a las malas.
Si algo no parece estar bien,
detente y da el aviso.
Basta un solo cable dañado
para sufrir una descarga, una quemadura o una caída.
¡Es electricidad! ¡Oye!
¡Más vale respetarla!
No se puede ver...
¡Más vale respetarla!
Agua, metal, cables dañados...
El peligro puede ser evidente.
No sobrecargues los enchufes,
no los manipules ni los muevas;
si hay que cortar la corriente,
bloquea el sistema y asegúrate de hacerlo bien.
¡Es electricidad! ¡Oye!
¡Más vale respetarla! ¡Oye!
No se puede ver...
¡Más vale respetarla!
Revisa los cables y enchufes,
elige siempre la opción segura.
Respeta la electricidad
y regresa a casa sano y salvo.