EL CAPI DE GDL
Desde la perla callada,
se oye un nombre retumbar,
El Capi de GDL,
nació listo pa’ avanzar.
Con la mirada pa’l frente,
y los sueños bien clavados,
desde niño supo siempre
que venía pa’ hacer legado.
Muy morro cambió el camino,
rumbo al sur tuvo que andar,
Chiapas fue escuela dura,
vida firme, vida real.
Entre lucha y sacrificio,
se templó como soldado,
la necesidad lo llama
y pa’ GDL ha regresado.
De vuelta a su territorio,
con la mente pa’ ganar,
el destino le presenta
a un compita singular.
Carlos Huerta fue el hermano
que el camino le mandó,
y entre manos y trabajo
una idea se les prendió.
Pa’ delante sin temores,
con respeto y con acción,
levantaron paquetería,
negocio de corazón.
Chingadera no era aquello,
era sueño bien armado,
y en cuestión de poco tiempo
el asunto había tronado.
Hoy se cuenta la historia,
por las calles del lugar,
que el Capi no se raja,
que nació pa’ progresar.
Humildito pero firme,
con visión y con lealtad,
porque el que viene de abajo
sabe bien lo que es luchar.
Y si preguntan su nombre,
ya lo empiezan a escuchar:
El Capi de GDL,
pa' servir y pa' avanzar.
Con la frente hacia el futuro
y los pies en su ciudad,
pa’ la vida y pa’ los sueños…
¡no hay manera de parar!