Corrido de Antonella Saray
En la voz de un padre orgulloso,
que el corazón va a abrir,
cantaré un corrido hermoso
para mi flor de jardín.
Antonella Saray es su nombre,
mi niña, mi rayo de luz,
que a la edad de ocho años
mi vida y el mundo ilumina con su cruz.
Dicen que el tiempo se pasa,
que los años vuelan ya,
pero en mi mente es la niña,
la que me hace suspirar.
Con su sonrisa de ángel,
con su alma de cristal,
es Antonella, mi niña,
mi tesoro celestial.
Le encanta jugar con sus amigos,
reír sin parar y cantar,
con su voz de gorrión lindo,
que nos hace vibrar.
En su mirada se esconde,
la bondad que hay en su ser,
la más amorosa del mundo
y a la que quiero proteger.
Así termina este canto,
la historia que va a contar,
la de Antonella Saray,
que al mundo le va a alegrar.
Mi niña linda y alegre,
que Dios te cuide siempre,
y que el sol ilumine tus pasos,
mi princesa, mi reina, mi fuente.