En un rincón del alma, florece una amistad,
como un brote tierno, lleno de verdad.
Nuestras risas se entrelazan, como el sol y la mar,
cada momento compartido, un regalo sin par.
Las historias se cuentan, los sueños se abrazan,
en la danza de la vida, nuestras almas se enlazan.
Con cada paso juntos, el mundo se ilumina,
una nueva conexión, que siempre se adivina.
En la confianza nace, un refugio sincero,
en los días oscuros, un faro verdadero.
Valiosa y eterna, esta amistad florecerá,
como un hermoso lazo, que nunca se romperá.