[Verso 1]
Te observaba allí sentado,
al otro lado en la otra mesa.
Con mis ojos fijos en tus gestos
te sentía
y te buscaba.
Yo era solo una loca más
entre tanta gente cuerda,
una más pasando inadvertida
mientras tu risa me desarma.
⸻
[Verso 2]
Tu dulzura se escurría lenta
de una cara hasta la otra,
y aprendí, disimulando,
que tus ojos no me nombran.
Tú seguías siendo tú mismo
en aquel sencillo instante,
sin saber que desde lejos
yo aprendía a desearte.
⸻
[Pre-Coro]
Y el mundo seguía girando
como si nada pasara,
pero algo dentro de mí
ya no encontraba calma.
⸻
[Coro]
Tú seguías siendo tú mismo,
desbordando a sobras vida,
la alegría de tu persona
rompiéndome la rutina.
Enmarcado en lo brutal
de tus encantos sin prisa,
y yo al otro lado del mundo
mirándote desde otra mesa.
⸻
[Verso 3]
La hora se volvió tu nombre,
tu voz tomó la velada,
tus amigos frente a ti
se quedaban sin palabras.
Yo brindaba con silencios,
con la copa medio llena,
celebrando que sonríes
aunque no sepas que existo.
⸻
[Pre-Coro 2]
Todo estaba tan perfecto
que dolía respirarlo,
yo guardándome las ganas
como quien aprende a perder despacio.
⸻
[Coro]
Tú seguías siendo tú mismo,
desbordando a sobras vida,
la alegría de tu persona
rompiéndome la rutina.
Enmarcado en lo brutal
de tus encantos sin prisa,
y yo al otro lado del mundo
mirándote desde otra mesa.
⸻
[Puente]
Y no fue culpa de nadie,
ni del tiempo ni del vino,
fue querer sin ser mirada,
fue llegar sin ser destino.
⸻
[Coro Final (más íntimo)]
Tú seguías siendo tú mismo,
y eso fue lo que dolía,
ser tan luz frente a mis sombras,
ser verdad frente a mi herida.
⸻
[Outro]
Y yo,
al otro lado en la otra mesa,
contemplando y suspirando de deseos,
sintiendo que de ganas me moría
y de amor
me reventaba.
[Outro]