Verso 1
Antes pasaba por los vidrios
sin mirarme de verdad,
persiguiendo mil proyectos
más que mi autenticidad.
Los años iban corriendo,
los niños creciendo allí,
yo hablando de “propósito”
y olvidándome de mí.
Pre-Coro
Hasta que la vida misma
me dobló de tanto peso,
y solo quedó desnudo
el que vive aquí, adentro.
Coro
Hoy me miro al hombre en el cristal,
no al ruido alrededor—
y le pido que transforme
lo que un día lo rompió.
Porque el mensaje más honesto
es el rastro de mi andar:
si yo quiero un mundo nuevo,
tengo que empezarlo en mi hogar.
Se acabó culpar al clima,
al sistema, al “cómo fue”—
si quiero ver más luz afuera,
que se note en lo que haré.
Verso 2
He herido con mi distancia,
he fallado por temor,
me escondí en las distracciones
para no ver mi dolor.
Pero el hombre que abandona
y el que aprende a reparar
no son dos personas distintas—
son dos formas de actuar.
Pre-Coro
Cuando el ego dice “basta,
ya fallaste demasiado”,
pienso en todos los que miran
cómo vivo lo sagrado.
Coro
Por eso hablo al hombre en el cristal,
no al aplauso ni al rumor—
le suplico que interrumpa
la cadena del rencor.
Si deseo un mañana tierno,
si deseo otro final,
no puedo cantar lo mismo
y esperar sonar igual.
No espero un héroe perfecto,
ni un gobierno celestial—
si quiero un mundo más humano,
soy llamado a encarnar.
Puente
Hay un hombre que fue duro,
hay un hombre que lloró,
hay un hombre que en sus ruinas
escuchó a su ser mayor.
Ese hombre vio en sus temas
algo más que confesión:
vio la música de otros
que precisan dirección.
Tag
No podré curar el mundo,
ni evitar cada dolor,
pero puedo ser ejemplo
de que sí se sana el corazón.
Coro final
Por eso hoy, frente al hombre en el cristal,
yo le hablo sin disfraz,
le doy gracias por la vida
y por otra oportunidad.
Si yo quiero menos odio,
si yo quiero compasión,
que mi forma de tratarte
sea un claro reflector.
No hay mensaje más directo
que el latido en mi interior:
“Si deseas ver el cambio,
sé el cambio, por favor”.
Outro
Y cuando el pasado grite
que no soy digno de más,
recordaré que el milagro
siempre empieza
donde estás.