Sol que quema, arena que vuela,
en el desierto, mi alma se revela.
Verde esperanza, corazón que late,
en este paisaje, mi ritmo que late.
No hay sombra que me apague,
mi brillo no se esconde.
Soy un cactus brillante,
en la noche y el día.
Bailando en la arena,
con pura alegría.
Cactus brillante,
mi energía no para,
en cada espina,
una fiesta que aclara.
El viento sopla, la vida me llama,
con mi estilo único, enciendo la llama.
Aunque el camino sea seco y lejano,
mi ritmo es constante, mi brillo es mi mano.
Soy un cactus brillante,
en la noche y el día.
Bailando en la arena,
con pura alegría.
Cactus brillante,
mi energía no para,
en cada espina,
una fiesta que aclara.
Y en la noche, las estrellas me ven,
bailando solitaria, ¡pero con mi propio tren!
Soy un cactus brillante,
en la noche y el día.
Bailando en la arena,
con pura alegría.
Cactus brillante,
mi energía no para,
en cada espina,
una fiesta que aclara.