[Verso 1]
Llamas azules, frío en el fuego,
caminando entre sombras, un alma sin ego.
Rastro de cenizas en cada paso,
dejando cicatrices, quemando espacio.
No busco redención, ni gloria, ni paz,
soy el eco de un sueño que ya no verás.
Solo cenizas, un nombre olvidado,
un reflejo roto en un mundo quebrado.
Cada quemadura cuenta mi historia,
fuego que consume, pero no da victoria.
Las llamas me abrazan, son mi única fe,
soy un alma en pena, quemando el ayer.
[Estribillo]
Cenizas al viento, me dejo llevar,
sin rumbo, sin miedo, no hay vuelta atrás.
Frío y tranquilo, el fuego me guía,
la llama que arde sin darme salida.
[Verso 2]
Los héroes son falsos, máscaras rotas,
nunca vieron el dolor que en mí flota.
Rechazado, olvidado, pero aún aquí,
el fuego es mi nombre, el fin para mí.
Soy la llama rebelde que nadie apagó,
el hijo perdido que el mundo olvidó.
No busco venganza, ni quiero compasión,
solo verlos arder en su contradicción.
No temo a la muerte, ya me consumió,
soy ceniza en el viento, y en él me piedo yo.
Una sonrisa amarga, en la noche oscura,
el fuego me arropa, me da su locura.
[Estribillo]
Cenizas al viento, me dejo llevar,
sin rumbo, sin miedo, no hay vuelta atrás.
Frío y tranquilo, el fuego me guía,
la llama que arde sin darme salida.
[Puente]
Soy el calor de un odio latente,
la calma antes de la tormenta hiriente.
Entre cenizas dejo mi marca,
fuego que arde pero nunca se apaga.
[Verso 3]
Las llamas me entienden, son mi único hogar,
mi piel marcada, mi razón de andar.
No hay redención, ya no hay lugar,
solo un rastro de humo en la oscuridad.
Me pierdo en el fuego, me dejo quemar,
soy la chispa de un sueño que no va a parar.
No busques salvarme, yo ya lo entendí,
el fuego es mi sangre, mi destino aquí.
[Estribillo]
Cenizas al viento, me dejo llevar,
sin rumbo, sin miedo, no hay vuelta atrás.
Frío y tranquilo, el fuego me guía,
la llama que arde sin darme salida.