[Introducción]
Silencio en el alma, mi corazón en pausa,
mientras busco la verdadera causa.
[Verso 1]
He traído ofrendas, he cantado alabanzas,
siguiendo las formas, cumpliendo esperanzas.
Pero hay un eco que me guía al fondo,
una verdad que va más profundo.
No es la melodía, no es el gran altar,
es mi esencia lo que anhela encontrar.
[Pre-Coro]
Comprendí que Él no busca solo la adoración, no la pompa,
sino el corazón que el mundo no rompa.
Él quiere tu entrega sin velos ni ley,
la vida rendida ante el gran Rey.
[Coro]
Y mi alma responde a un llamado celestial:
Dios busca adoradores, no un acto ritual.
No importa el templo, no importa el lugar,
sino el corazón que se atreve a entregar.
En cada respiro, en cada latido,
ser Su adorador, donde Él ha residido.
[Verso 2]
Dejo a un lado el miedo, la duda y el disfraz,
quiero ser transparente, encontrar la paz.
Mi mente se calla, el ego se rinde,
para que mi espíritu por fin te brinde
la única oración que puede ascender,
la que es vida honesta, un solo ser.
[Pre-Coro]
Comprendí que Él no busca solo la adoración, no la pompa,
sino el corazón que el mundo no rompa.
Él quiere tu entrega sin velos ni ley,
la vida rendida ante el gran Rey.
[Coro]
Y mi alma responde a un llamado celestial:
Dios busca adoradores, no un acto ritual.
No importa el templo, no importa el lugar,
sino el corazón que se atreve a entregar.
En cada respiro, en cada latido,
ser Su adorador, donde Él ha residido.
[Puente]
Es despojarse de lo que no es,
para ser solo el barro a Sus pies.
Que mi vida cante lo que mi voz no puede,
un cántico de entrega, que nunca se quede...
[Coro Final]
Dios busca adoradores en espíritu y corazón.
No importa la forma, no importa la ocasión,
sino el corazón que se atreve a entregar.
En cada respiro, en cada latido...
Ser Su adorador, genuino y real.
[Outro]
En espíritu... y en verdad.