Perras cabronas reciben puntos, quieren voltear su mierda, intentaron sumergirla mientras vaciaba mi cargador mientras apilaba mis fichas, llevo dos cargadores por si alguien tropieza, idiota, te tengo, ni te tropieces, si alguien decide tropezar, vaciaré ambos cargadores, tengo mi nueve de mi lado y estoy listo para cabalgar, hacer o morir todo el tiempo. Cometo el crimen, cumpliré la condena.
Perras cabronas reciben puntos, voy con la lección, fumo el porro hidro con agresión, dejo que el humo flote por mi cerebro como la sangre fluye por mis venas, soy el cazador, el único jugador de Tru, me llaman el cazador de cobardes. No el imitador, soy el humillador, humillarte es lo mío todo el tiempo, es lo mismo, soy el culpable del dolor de todos, al menos eso es lo que siempre dicen los malditos cerdos mientras intentan encerrarme por cosas que no hice, por cosas que no pudieron mejorar, sabía cada maldito movimiento. Tengo mi nueve todo el tiempo y estoy listo para conducir, a todo o nada, siempre cometo el crimen, cumpliré la condena, no tengo la culpa de todo el dolor que trae este juego.
Si todo es igual, siempre dicen que tengo la culpa del dolor de todos, eso es lo que me está volviendo loco, si este fuera mi mundo, cabrones, lo haría cambiar de todos modos, cabrones, no tengo la culpa.
Sí, estoy criminalmente loco. Pero, ¿quién puede decir qué es la cordura en un mundo cuerdo? Estoy en la cima y tú no lo estás para mí, no eres más que otra maldita muesca en mi cinturón, un número en mi libro, un nombre en mi lista, porque cuando disparo, perra, no fallo.
Ahora es el momento, soy la mente maestra. Cometo el crimen, cumpliré la condena, es solo un número como del 5 al 10, parece que nunca terminará, cuando pasas la mitad todavía hay otra curva. Tras las rejas tienes colegas, pero nunca un amigo. Aquel en quien confías, que podría ser tu fin o tu ruina, te mantiene contra la pared. Haciéndote saber que nunca puedes confiar en todos.
A esas malditas perras les dan puntadas, quieren voltear la mierda que intentaron sumergir mientras yo vaciaba mi cargador, mientras apilaba mis fichas. Llevo dos cargadores por si alguien tropieza, idiota, te tengo, ni te tropieces, si alguien decide tropezar, vaciaré ambos cargadores, tengo mi nueve de mi lado y estoy listo para cabalgar, hacerlo o morir, siempre cometo el crimen, cumpliré la condena.
A esas malditas perras les dan puntadas, voy con la lección, fumo el porro hidro con agresión, dejo que el humo flote por mi cerebro como la sangre fluye por mis venas, soy el cazador, el único jugador de verdad, me llaman el cazador de cobardes. No soy el imitador, soy el humillador. Humillarte es lo mío, todo el tiempo es lo mismo. Soy el culpable del dolor de todos, al menos eso es lo que dicen siempre los malditos cerdos mientras intentan encerrarme por cosas que no hice, por cosas que no pudieron mejorar. Sabía cada maldito movimiento.
Tengo mi nueve todo el tiempo y estoy listo para montar, hacer o mori