Perdí personas que eran mi mundo y cargué traiciones que me hundieron hasta lo más oscuro pero aun así sigo aquí respirando entre escombros, caminando entre recuerdos que queman como fuego lento, sintiendo que el corazón a veces late roto como si no supiera si seguir peleando o rendirse, y aun así, aunque la vida me tiró a golpes, aunque lloré en silencio noches que nadie vio, aunque el trauma me persiguió desde niño con sombras que crecían conmigo, yo aprendí que el dolor no me define sino que me construye, que cada lágrima tiene un propósito, que cada despedida que me quebró el pecho también me enseñó a valorar lo que queda, porque sé que vienen días mejores incluso si ahora el cielo está lleno de tormentas y el alma cansada, porque he visto gente falsa jurar amor y luego irse sin mirar atrás, he visto promesas convertirse en cenizas, he visto manos que me juraban apoyar empujarme al vacío, he visto espejos donde mi reflejo no se reconocía por tanto daño escondido en mis ojos, he visto traiciones de esas que te cortan por dentro sin sangre, he visto perder amigos que eran hermanos, he visto la muerte pasar cerca y arrancar lo poco que me mantenía firme, he visto la vida volverse hielo y aun así sigo respirando como si cada respiro fuera resistencia, sigo aquí con un corazón golpeado pero vivo, con heridas que cuentan historias que intenté olvidar pero que igual me persiguen en sueños, con un peso que solo yo entiendo, con batallas que nadie vio pero que sigo peleando, porque aunque sufrí, aunque amé a personas que nunca me amaron igual, aunque confié en gente que solo vino a destruir, aunque perdí más de lo que gané, aunque a veces siento que camino solo por calles vacías donde solo se escucha el eco de mis propios pensamientos, aun así tengo fe en que lo que viene será más grande que todo lo que perdí, porque el duelo me enseñó que la vida sigue aunque duela, que incluso el corazón roto late más fuerte cuando quiere sanar, que incluso cuando la oscuridad me cubrió por completo hubo una chispa que me dijo que no era mi final, que incluso cuando el alma estaba al borde de la derrota había algo adentro que gritaba que resistiera un poco más, porque no todo está perdido, porque lo que duele hoy mañana será fuerza, porque lo que me rompió mañana será mi historia de victoria, porque aunque me fallaron, aunque me traicionaron, aunque me abandonaron en mis peores días, aunque lloré por personas que ni lo merecían, aunque amé a quien solo jugó con mi corazón, aunque la vida me dio más golpes que abrazos, aunque el dolor fue mi maestro más firme, aunque viví momentos donde mi mente se volvió un laberinto sin salida, aunque mi alma gritó por ayuda que nadie escuchó, aunque me hundí tantas veces que olvidé cómo se sentía respirar sin miedo, aun así sigo creyendo que el futuro tiene algo guardado para mí, algo que hará que todo este sufrimiento tenga sentido, algo que iluminará lo que hoy está oscuro, algo que me recordará que no nací para quedarme roto, p