(INTRODUCCIÓN NARRADA)
(Voz firme, desafiante, sobre sonido de explosiones lejanas y riff de guitarra pesado)
Dicen que el fuego destruye… pero nosotros nacimos de él. Dos sombras, un solo propósito. El mundo puede arder detrás de nosotros… porque mientras estemos juntos, nada nos puede tocar. No somos víctimas del caos… somos los dueños del juego.
(VERSO 1)
Las llamas se alzan como muros de oro,
rugen los fuegos, rompen el tesoro.
Ella en el trono, fría y letal,
yo a su lado, sombra y señal.
Gafas oscuras, mirada sin miedo,
nada nos para, ni el fuego, ni el dedo.
Cuero y acero, uniforme negro,
somos el juicio, somos el fuego.
(CORO)
El mundo se quema detrás de los dos,
y nosotros sonreímos… porque somos la ley y el dios.
Fuego y sombra, peligro y paz,
nadie nos baja… nadie nos hará jamás caer.
Reyes del caos, dueños del lugar,
el infierno se rinde al vernos llegar.
Juntos, invencibles, sin nada que temer,
somos la tormenta… y el fuego al mismo tiempo también.
(VERSO 2)
Ella sostiene el fuego entre sus manos,
yo cubro su espalda, rompo los humanos.
No hay enemigo, no hay pared,
que pueda detener lo que llevamos de pie.
Somos equipo, somos verdad,
la lealtad pesa más que la realidad.
Pueden temblar, pueden huir,
nadie nos toca… nadie nos va a destruir.
(CORO)
El mundo se quema detrás de los dos,
y nosotros sonreímos… porque somos la ley y el dios.
Fuego y sombra, peligro y paz,
nadie nos baja… nadie nos hará jamás caer.
Reyes del caos, dueños del lugar,
el infierno se rinde al vernos llegar.
Juntos, invencibles, sin nada que temer,
somos la tormenta… y el fuego al mismo tiempo también.
( SOLO DE GUITARRA)
(Rápido, afilado, explosivo — como llamas que trepan hacia el cielo, pura energía y fuego)
(VERSO 3)
Y cuando se apague el último fuego,
y el humo se disipe y se calle el juego,
seguiremos de pie, intactos, enteros,
porque nuestro poder no está en el acero.
Está en la mirada, en la confianza,
en saber que el otro nunca se cansa.
Dos corazones, una sola voz,
gobernando las llamas… y dominando a los dos.
(CORO FINAL)
El mundo se quema detrás de los dos,
y nosotros sonreímos… porque somos la ley y el dios.
Fuego y sombra, peligro y paz,
nadie nos baja… nadie nos hará jamás caer.
Reyes del caos, dueños del lugar,
el infierno se rinde al vernos llegar.
Juntos, invencibles, hasta el final…
¡nadie nos toca! ¡nadie nos va a igualar!
(CIERRE NARRADO)
(Voz baja, fría, desafiante, mientras el último acorde vibra)
Que el fuego siga ardiendo… porque mientras estemos juntos, el infierno no es rival para nosotros. 🕶️🔥