[INTRODUCCIÓN NARRADA — breve, riff distorsionado de fondo que sube en intensidad]
“Saulo de Tarso, respirando muerte contra la Iglesia…
Pero en el camino a Damasco, el Cielo se le enfrentó.”
[VERSO 1]
Con cartas del sacerdote, furia en su corazón,
guardó los mantos al apedrear a Esteban — sin compasión.
Irrumpe en hogares, arrastra fieles a prisión,
cree servir a Dios… ciego en su propia religión.
[CORO — POTENTE Y CLARO]
Luz del Cielo lo cegó, cayó al polvo con temor:
“Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Yo soy Jesús, el Señor.”
Se rompió su orgullo, las escamas cayeron ya,
del perseguidor furioso… ¡vaso elegido será!
[VERSO 2]
Nada pudo detenerlo, ni cadenas ni dolor,
lo que fue furia de muerte… se volvió pasión y amor.
Ante reyes y naciones lleva el nombre del Señor,
vaso de elección, testigo fiel de Su gran amor.
[ SOLO DE GUITARRA — CORTO, PERO POTENTE]
(Ráfaga de notas distorsionadas, agudas y penetrantes )
(como el rayo de luz que cegó a Saulo)
(baja con fuerza rítmica, con sustain y ataque agresivo)
(cerrando en un acorde poderoso que da paso a la siguiente estrofa)
[VERSO 3]
Tres días sin ver, sin comer, sin luz,
Ananías obedece: “Hermano Saulo, recibe la vista en Jesús”.
Lleno del Espíritu, deja su odio y su temor,
predica con poder: ¡Jesús es el Salvador!
[PUENTE — BREVE, SOLEMNE]
“Difícil te es dar coces contra el aguijón…
Lo quebró Su gracia, y lo llenó de Su amor.”
[CORO FINAL — AL MÁXIMO VOLUMEN]
Luz del Cielo lo cegó, cayó al polvo con temor:
“Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Yo soy Jesús, el Señor.”
Se rompió su orgullo, las escamas cayeron ya,
del perseguidor furioso… ¡vaso elegido será!
[CIERRE BREVE — acorde final sostenido que se desvanece con esperanza]
“Y aquel que destruía la Iglesia… se convirtió en su testigo más fiel.
¡Por Su gracia, para siempre transformado!”
(Amén)