Estás junto a mí cerca de la puerta del jardín,
un minuto prestado que ninguno quiere nombrar.
Tu mano está tan cerca, pero no la puedo alcanzar,
hay mundos enteros que se esconden detrás.
Veo una pregunta subir hasta tus ojos,
y luego desaparecer detrás de una sonrisa.
Lo que sentimos es sincero, profundo y verdadero,
pero la verdad por sí sola no puede llevarme hasta ti.
Así que guardo cada mirada que me das
como una carta que jamás podré enviar.
Amarte es la forma en que aprendí a vivir,
perderte sería la forma de terminar.
No puedo tenerte, pero sé que tú me ves
en ese azul silencioso de tus ojos.
Nunca lo dices, pero tu mirada me desarma,
como una promesa que ninguno puede negar.
Si amar fuera solamente desear, serías mía,
pero la vida ha dibujado otra línea.
Guardaré la verdad que nunca nos atrevemos a decir,
no puedo tenerte… pero no puedo dejar de amarte así.
Me cuentas cómo estuvo tu día,
y memorizo cada pequeño detalle que compartes.
La taza roja que está un poco quebrada,
la lluvia golpeando suavemente el cristal,
la forma en que ríes antes de que pase lo difícil.
Quisiera ser el lugar donde encuentres descanso,
el nombre que eliges cuando todo empieza a caer.
Pero alguien más te espera en tu vida,
y no convertiré mi deseo en algo que pueda herir.
Y aun así, cada vez que me miras,
la distancia parece comenzar a desaparecer.
Por un breve instante casi llegamos a ser
ese sueño que la luz del día no pudo salvar.
No puedo tenerte, pero sé que tú me ves
en ese azul silencioso de tus ojos.
Nunca lo dices, pero tu mirada me desarma,
como una promesa que ninguno puede negar.
Si amar fuera solamente desear, serías mía,
pero la vida ha dibujado otra línea.
Guardaré la verdad que nunca nos atrevemos a decir,
no puedo tenerte… pero no puedo dejar de amarte así.
Quizás dentro de algunos años,
en algún pequeño pueblo,
nos encontremos como dos extraños
sin miedo y sin defensas.
Me preguntarás si alguna vez me pregunté por qué,
y yo diré que tus ojos
siempre estuvieron hablando con los míos.
No puedo tenerte, pero sé que tú me ves,
y eso ya es más de lo que esperaba encontrar.
Algunos amores llegan pidiendo quedarse para siempre,
otros le enseñan al corazón a dejarlos marchar.
Si amar fuera solamente desear, serías mía,
pero no cruzaré lo que no me pertenece.
Llevaré conmigo lo que tus hermosos ojos me mostraron.
No puedo tenerte…
pero siempre te amaré.
Junto a la puerta del jardín,
bajo el azul que empieza a desaparecer,
guardo la verdad que nunca dijimos…
la verdad que siempre me llevó de vuelta hacia ti.