(Verso 1)
El amanecer pinta el cielo del este, una obra maestra jamás contada,
Una suave brisa comienza a suspirar, una historia por contar.
El petirrojo canta una alegre melodía, un testimonio tan claro,
A la gracia ilimitada bajo la luna, disipando todo temor.
(Coro)
Oh, la bondad de Dios, un río que siempre fluye,
Su amor es infinito, otorgando constantemente,
Un profundo consuelo, una fuerza que no cesará,
Su misericordia es ilimitada, brindando una paz perfecta.
(Verso 2)
Las montañas se yerguen en poder silencioso, los valles verdes y profundos,
Un tapiz de día y noche, donde los secretos duermen suavemente.
La flor más pequeña, valientemente brillante, un testimonio de Su diseño,
Un faro que arde siempre, un amor que se entrelazará.
(Coro)
Oh, la bondad de Dios, un río que siempre fluye,
Su amor es infinito, otorgando constantemente,
Un consuelo profundo, una fuerza que no cesará,
Su misericordia es ilimitada, trayendo paz perfecta.
(Puente)
A través de mares tempestuosos y tiempos turbulentos, Su mano siempre está cerca,
Él guía nuestros pasos a través de subidas sinuosas, disipando todo temor.
Sus promesas, una guía firme, una luz en nuestro camino,
Su fidelidad, nuestro orgullo constante, cada día que pasa.
(Coro)
Oh, la bondad de Dios, un río que siempre fluye,
Su amor es infinito, otorgando constantemente,
Un consuelo profundo, una fuerza que no cesará,
Su misericordia es ilimitada, trayendo paz perfecta.
(Outro)
Así que dejemos que nuestros corazones resuenen con alabanzas, a Él que reina arriba,
Por todo el gozo y la esperanza que Él trae, Su gracia y amor ilimitados. Su bondad, oh, Su bondad brilla, por siempre y más,
Su amor nos rodea, nos entrelaza, para adorar por siempre.
[Voz femenina]