[Verso 1]
El día baja el telón, cierro mi lección,
matemáticas y ciencia guardo en un rincón.
Mis ojos miran lejos, hacia aquel monte gris,
donde un hilo de fuego se vuelve matiz.
Es un camino angosto, de curvas y de fe,
el mapa de mi vida, el norte que encontré.
[Coro]
Es el camino estrecho que Jesús de Nazaret trazó,
con la luz de sus huellas, mi alma despertó.
No importa la altura, ni la oscuridad,
si camino a su lado, encuentro la verdad.
Como antorcha encendida en la inmensidad,
es el trazo de amor de Su voluntad.
[Verso 2]
Imagino la mesa, el pan y el calor,
los discípulos atentos bebiendo Su voz.
La sabiduría fluyendo, un río de paz,
en medio del asombro, Él nos da libertad.
Y así siento mi vida, entre el deber y el sentir,
buscando en cada curva, razones para seguir.
[Puente]
El Espíritu Santo me sigue guiando hoy,
me enseña y me capacita, sabe a dónde voy.
No es una línea recta, no es fácil el trayecto,
cada giro es un paso hacia un plan perfecto.
Con mis hijos, con Rubio, con todo lo que soy,
en este sendero brillante, hacia Él siempre voy.
[Coro final]
Es el camino estrecho que Jesús de Nazaret trazó,
con la luz de sus huellas, mi alma despertó.
No importa la altura, ni la oscuridad,
si camino a Su lado, encuentro la verdad.
Como antorcha encendida en la inmensidad,
es el trazo de amor de Su voluntad.
[Outro]
Ya cierro la pantalla, ya el estudio terminó,
pero en el corazón queda este camino que Él me dio...
Guiada por Su Espíritu, en fe me quedo hoy...
Solo luz...
Solo Su luz.