Doce años en guerras, través de servidores,
luches por justicia,por mis compañeros y amigos.
No era por gloria,era por lealtad,
proteger al débil era mi realidad.
De soldado a líder,sin haberlo planeado,
,un clan a mi lado de jugadores implacables.
Construimos algo que creció más que un juego,
un código de honor,un fuego interno.
Pero hasta el acero más duro se quiebra...
cuando la traición desde adentro te espera.
Y el clan que construí con mis manos se desvaneció,
y yo en el silencio,sin saber por qué luchar.
Solo quedaba el eco de lo que una vez creímos,
y el vacío de un mapa por reconquistar.
Pero desde el abismo,una luz tenue y fría,
empezó a recordarme el motivo de aquel día.
Toqué fondo,en la derrota y la pena,
perdí hasta mi nombre en aquella arena.
Pero en la oscuridad,se forja la calma,
se aprende del error,se endurece el alma.
Los que eran de hierro,volvieron acero,
y el clan renació,con un propósito entero.
Esta vez no era ira,sino pura estrategia,
la lección aprendida grabada en la memoria.
No hay espacio para dudas,ni para la trampa,
solo el sonido claro de nuestra propia historia.
Y el clan que reconstruí con cicatrices es más fuerte,
y yo en el combate,ya no tengo que dudar.
Solo queda el ritmo de un mapa que se conquista,
y el orgullo silencioso de volver a empezar.
Porque desde el abismo,lo que nace ya no muere,
solo se transforma en algo que sabe vencer.
¡Implacables!
No por ser los más crueles,
¡Implacables!
Por ser los que no se rinden.
¡Estrategas!
Porque aprendimos de cada herida...
¡Esta es la leyenda que no podrán dividir!
¡Y el clan que soy ahora no se podrá desvanecer!
Y yo en la batalla,ya no temo al caer.
Solo siento el pulso de un nuevo amanecer,
y la quietud de saber quién soy al final.
Porque esta vez no hay cima,solo el camino andado,
soy el fantasma que aprendió a caminar a tu lado.