De Pixtiopan, un pueblo humilde y trabajador.
Nació Lorenzo Ramos, hombre sencillo y chambeador
Con agallas e inteligencia, dónde quiera que se paraba se notaba su presencia.
Fue negro también blanco lo fue Un agricultor sencillo y alegre bueno por las buenas y malo con quién se lo ganaba
Con seis hijos al lado siempre bajo el sol lo miraban andar, nadie penso que bajo la sombra un podía quedar.
La vida le golpeaba, pero él se mantenía firme y la guardia no bajaba.
Bueno para la chamba, en lo que sea y dónde quiera destacaba con tal que a su familia nada le faltará.
Dos veces cruzó el norte, buscando mejor suerte,
Dejando lo que más amaba, su familia adorada en sus pensamientos traía guardada.
En la Unión Americana, la vida no fue como lo esperaba pero el amor por sus hijos lo alentaba.
Pero su salud por el trabajo se quebrantaba, y con trabajo al pueblo regresaba.
Enfermo y cansado, a Pixtiopan volvió, Aquel pueblo que extrañaba , y su familia encontraba.
Triste fue su partida, al cielo partió!
En cada corazón su recuerdo quedara, viejo querido del más allá de que nos cuidas.
Tus hijos en su corazón llevan el recuerdo,
Tus regaños y enseñanzas nos hicieron personas de bien
Tu risa y su alegría, aunque ya no estes presente
En nuestros corazones estás y en la memoria por siempre te quedarás.
Lorenzo Ramos, su nombre recordaremos
Hombre trabajador, que siempre recordamos
En Pixtiopan, su pueblo que con alegría recorrías
Hombre como ninguno siempre te vamos a recordar cuando con nosotros caminabas.
Mi querido viejo, espero con ansias el día de volverte a ver y poderte abrazar y tu voz poder escuchar.
como cuando éra un pequeño, desde el cielo se que nos cuidas. Padre querido, viejo adorado un día de que estarémos a tu lado