Te escribo estas palabras con el corazón
hecho pedazos, con la certeza de que no
importa cuánto nos queramos, a veces el
amor no es suficiente. Nos perdimos en
el intento de salvar algo que, sin darnos
cuenta, ya estaba roto.
No sé en qué momento dejamos de ser
ese refugio seguro para convertirnos en
el huracán que nos destrozó. Lo intenté,
intentamos... pero el amor no debería
doler tanto.
Me llevo nuestros recuerdos, cada risa,
cada mirada cómplice, cada promesa
que en su momento creímos eterna. No
quiero olvidar lo bonito que fue amarte,
aunque ahora duela el doble.
Sé que un día dejaras de doler, que el
tiempo hará lo suyo, pero mientras tanto,
te extrañaré en cada rincón de mi alma.
Me despido, aunque mi corazón aún grite
tu nombre. Carta de despedida
Te escribo estas palabras con el corazón
hecho pedazos, con la certeza de que no
importa cuánto nos queramos, a veces el
amor no es suficiente. Nos perdimos en
el intento de salvar algo que, sin darnos
cuenta, ya estaba roto.
No sé en qué momento dejamos de ser
ese refugio seguro para convertirnos en
el huracán que nos destrozó. Lo intenté,
intentamos... pero el amor no debería
doler tanto
Me llevo nuestros recuerdos, cada risa,
cada mirada cómplice, cada promesa
que en su momento creímos eterna. No
quiero olvidar lo bonito que fue amarte,
aunque ahora duela el doble.
Sé que un día dejaras de doler, que el
tiempo hará lo suyo, pero mientras tanto,
te extrañaré en cada rincón de mi alma.
Me despido, aunque mi corazón aún grite
tu nombre.