Comienza una luz… 🕯️
La llama de una vela ilumina el camino,
y con ella despiertan los secretos de nuestra tradición.
El ero, el obi, el osun y el kola…
las pinturas sagradas del cuarto de santo,
los ingredientes que por generaciones han acompañado a babalawos y santeros.
Las tejas y los pozuelos de Orishaoko,
la tinaja y la teja de Orun,
las jicaras, las cestas y las hierbas dulces y amargas
que guardan el conocimiento de nuestros mayores.
El hierro de Ogun,
las llaves, el yunque, las cadenas y las herramientas
que representan trabajo, fuerza y protección.
Los garabatos de Elegua,
los trompos, las campanas, los morteros,
las piezas que durante años han acompañado ceremonias,
rezos y caminos espirituales.
Los frontiles, las coronas,
los libros que conservan la memoria de nuestros ancestros,
las obras hechas a mano que llegan desde distintas tierras
para encontrar un hogar junto a nuestros santos.
Y al final…
los pilones y bateas de Changó,
fuertes como el rayo,
hermosos como un rey,
hechos para honrar a quien nos protege y acompaña.
Porque detrás de cada objeto existe una historia.
Detrás de cada ceremonia existe una tradición.
Y detrás de cada tradición existe un pueblo que se niega a olvidar sus raíces.
INSHE MIAMI.
Desde Nigeria…
pasando por Cuba…
hasta nuestros hogares en Estados Unidos.
Manteniendo viva la tradición.