(Intro – Requinto suave, llorando)
Ay ay ay…
(Hook intimo)
Señor, hoy vengo ante ti,
humillado pero agradecido,
si sigo aquí de pie en la vida
es porque tú me has cuidado.
(Verso 1)
Señor hoy vengo ante ti,
humillado pero agradecido,
por todo lo que has hecho en mí
cuando andaba perdido.
A veces me enojo contigo,
hago berrinches sin sentido,
pero tú con tanta paciencia
nunca me dejas en el olvido.
(Pre-Coro)
Aunque yo falle mil veces,
tú nunca te apartas de mí…
(Coro – más pegajoso)
Gracias Señor, gracias Señor,
por tu amor que nunca se acabó,
cuando estaba solo y perdido
tu mano fue la que me salvó.
Gracias Señor, gracias mi Dios,
por tu paciencia y tu perdón,
tú eres mi fuerza, mi esperanza,
dueño de mi corazón.
(Interludio – requinto)
Ay ay ay…
(Verso 2)
Cuántas veces tropecé
sin saber por dónde andar,
pero tu mano me sostuvo
y me volvió a levantar.
No merezco tanta paciencia
ni tu manera de amar,
pero aun con todos mis errores
tú nunca me dejas de cuidar.
(Puente)
Si me pierdo tú me encuentras,
si me caigo tú estás ahí,
aunque a veces no te entienda
sé que velas por mí.
(Coro Final – repetir, más fuerte)
Gracias Señor, gracias Señor,
por tu amor que nunca se acabó,
cuando estaba solo y perdido
tu mano fue la que me salvó.
Gracias Señor, gracias mi Dios,
por tu paciencia y tu perdón,
tú eres mi fuerza, mi esperanza,
dueño de mi corazón.
(Outro – voz suave + requinto)
Señor hoy vengo ante ti…
humillado pero agradecido.