Desde el Rincón de Zapata,
pa’ que se escuche en Tamuín,
no vengo a contar cuentos,
vengo a contar quién soy yo aquí.
Crecí entre calles de tierra y calor,
donde se aprende primero el honor.
No todo fue fácil, no todo fue bien,
pero ahí se forja el que no sabe caer.
Madres guerreras, padres de sol,
chamacos soñando algo mejor.
Aquí no se raja el que quiere avanzar,
aunque la vida te quiera probar.
Soy del Rincón de Zapata,
donde se aprende a pelear,
no con pistola ni odio,
con huevos, trabajo y lealtad.
De Tamuín para el mundo,
con respeto y sin hablar de más,
si la vida se pone dura,
más duro me pongo yo acá.
He visto amigos perder el camino,
otros seguir aunque fuera cansino.
La tentación pasa tocando la puerta,
pero la mente la tengo despierta.
No presumo lujos, presumo mi voz,
lo que he ganado me lo dio el sudor.
Si caí fue solo para aprender
que el que aguanta, vuelve a crecer.
Soy del Rincón de Zapata,
de esos que no saben huir,
aquí el respeto se gana
con palabra y con cumplir.
De Tamuín para el mundo,
con el corazón frontal,
no busco ser más que nadie,
pero nadie me va a pisar.
Que suene este corrido
pa’ el barrio que me vio nacer,
no soy santo ni bandido,
solo un hombre queriendo creer.
Si algún día me ven arriba,
no se les olvide de dónde salí,
porque el Rincón de Zapata
siempre va a vivir en mí.
Soy del Rincón de Zapata,
y eso no se quita jamás,
aunque el mundo dé mil vueltas,
yo sé bien dónde regresar.
Desde Tamuín les canto,
con respeto y realidad,
este corrido es mi historia,
mi raíz y mi verdad.
Aquí no termina el camino,
apenas empieza el andar,
desde el Rincón de Zapata…
pa’ el que quiera escuchar