Nuestro pueblo grande y valioso..!!
Lleva una insignia de bondad y caridad
Los poblanos se sorprenden con sus artes
Pues turistas nunca han de faltar
Pero un día el viento cambió,
un fuego sagrado la tierra tocó.
El templo ardió en cruel despertar,
y a la Virgen no pudo evitar.
Santa Isabel lloró en su interior,
pues el incendio trajo gran dolor.
Y en el 77 el pueblo entendió,
que su historia también se escribió.
Todo cambió desde ese momento,
la gente se alzó como el firmamento.
El compromiso nació del dolor,
preservar la fe con más amor.
A la Virgen que el fuego tocó,
le dieron flores, cantos y honor.
Santa Isabel, tú no estás sola,
tu pueblo entero hoy te abraza y ora.