Me levanto por la mañana,
con un sueño criminal,
miro el móvil, miro la cuenta…
¡y me da un síncope total!
El café cuesta una fortuna,
el supermercado es un atraco,
compro cuatro cosas y pienso:
“¿Pero qué llevo en el saco?
Yo quería ahorrar,
yo quería guardar,
pero llega el fin de mes
y me pongo a llorar
¿Dónde, dónde, dónde se fue mi dinero?
¡Si ayer tenía cinco euros y hoy tengo cero!
¿Dónde, dónde, dónde se escondió?
Yo no lo gasté… ¡se escapó!
¡Ay, ay, ay, qué situación!
La cartera está haciendo huelga,
pero yo tengo corazón.
¡Dale, dale, sube el volumen!
Que aunque no haya ni un duro…
¡hoy se baila igualmente!
Llega el recibo de la luz,
llega el agua y llega el gas,
mi cartera los ve venir
y se empieza a desmayar.
“Este mes voy a controlarme”,
me prometo al despertar…
y aparece una oferta online:
“¡Solo hoy! ¡Lo tienes que comprar!”
Yo quería ahorrar,
yo quería guardar,
pero veo una rebaja
y vuelvo a empezar.
¿Dónde, dónde, dónde se fue mi dinero?
¡Si ayer tenía cinco euros y hoy tengo cero!
¿Dónde, dónde, dónde se escondió?
Yo no lo gasté… ¡se escapó!
¡Ay, ay, ay, qué situación!
La cartera está haciendo huelga,
pero yo tengo corazón.
¡Dale, dale, sube el volumen!
Que aunque no haya ni un duro…
¡hoy se baila igualmente!
Si tengo veinte, gasto diecinueve,
si tengo diez… ¡ya sé dónde llueve!
Y si me quedan dos moneditas,
¡me compro un café y unas patatitas!
¿Dónde, dónde, dónde se fue mi dinero?
¡Que alguien me diga dónde está el tesoro!
¿Dónde, dónde, dónde desapareció?
¡Mi sueldo entró… y ni me saludó!
¡Ay, ay, ay, qué situación!
Con la cartera vacía
pero lleno el corazón.
¡Dale, dale, que esto no pare!
Que si no hay dinero…
¡que por lo menos haya baile!