Hijo de la Luna
(Ritmo: Balada suave, tempo lento y envolvente)
Verso 1
(Canto suave, casi susurrado)
La noche tiende su manto de terciopelo negro,
la Luna baja despacio, dejando su cielo.
Camina sobre el agua, el estanque es un espejo,
mil flores luminosas le abren el sendero.
Se sienta en una roca, el cielo no la tiene,
solo estrellas le miran, su brillo se detiene.
Un vacío en el pecho, la soledad que duele,
sabe que le falta algo que su alma no retiene.
Pre-Coro
(La melodía sube un poco, con más emoción)
Y cuando menos lo esperaba, un aleteo suave llegó,
una mariposa bella, su camino iluminó.
Confundida la siguió, sus pies tocando el suelo,
todo se tiñe de azul, un azul de viejo anhelo.
Coro
(Melodía más fuerte y envolvente, el corazón de la canción)
Azul nostálgico, color de la espera,
hasta que la mariposa su meta le revela.
Un bebé alvino llora en la quietud profunda,
y al verla, su llanto se detiene y se funde.
Una sonrisa pequeña, como luz de estrella,
despierta en su corazón un sentimiento que estalla.
No hay más soledad, no hay más frío en el alma,
ella lo toma en brazos y el mundo se calma.
Verso 2
(Vuelve a la suavidad, con un toque de calma)
Sus manos lo sostienen, cálido y pequeño,
decide quedarse aquí, olvidando su dueño.
El cielo ya no llama, su lugar está aquí,
junto a ese niño que le hizo sentir.
Ya no camina sola, ya no busca el porqué,
su luz ahora brilla por quien le hizo nacer.
El estanque y las flores guardan este secreto,
el amor que nació en un encuentro discreto.
Coro
(Repite con la misma fuerza melódica)
Azul nostálgico, color de la espera,
hasta que la mariposa su meta le revela.
Un bebé alvino llora en la quietud profunda,
y al verla, su llanto se detiene y se funde.
Una sonrisa pequeña, como luz de estrella,
despierta en su corazón un sentimiento que estalla.
No hay más soledad, no hay más frío en el alma,
ella lo toma en brazos y el mundo se calma.
Puente
(Melodía se vuelve más íntima, casi un lamento feliz)
Dicen que en la noche, si miras con atención,
verás su luz brillar, llena de emoción.
No es solo una diosa, no es solo un astro,
es una madre que encontró su propio astro.
Outro
(La melodía se apaga poco a poco, como un suspiro)
Hijo de la Luna, así le llaman hoy,
su amor es el lazo que nunca se rompió.
En el estanque quieto, las flores brillan aún,
guardando la historia... de la Luna y su luz.