Nací con una marca, el cielo habló primero,
antes de quebrarme ya tenías mi diseño.
Dijeron "error", pero Vos me mirás,
cuando el mundo suelta, Vos me abrazás.
Golpes de cerca, verdad real,
dolió profundo, no fue superficial.
Corrí a Tu presencia sin voz
y en el silencio me sostuviste, Rey.
Pedí perdón por no creer,
por pensar que el dolor te iba a alejar.
Si me caí no fue Tu error,
me estabas formando en Tu amor.
La herida habló sin yo hablar,
lágrimas limpias para sanar.
Hoy entiendo lo que dolió:
crecer duele, pero es Dios.
No soy error, soy de Tus manos,
aunque esté rota Vos seguís obrando.
Tu amor no huye, Tu amor me alcanza,
me encuentra débil y me vuelve llama.
Si hoy respiro es por Tu verdad,
me llamaste hija, me diste paz.
No me soltaste cuando dudé,
sigo de pie porque Vos sos fiel.
Herida abierta, alma cansada,
cuando nadie vio, Vos me mirabas.
Grité auxilio con fe quebrada,
y Tu Espíritu habló en mi alma
Luces falsas querían brillar,
pero Tu nombre dio identidad.
Casi salto creyendo huir,
pero Tu gracia me hizo volver a Ti.
Al borde del miedo, por caer,
escuché Tu susurro: "yo soy fiel”.
No me empujaste, no me exigiste,
me esperaste fiel, nunca desististe.
Me limpiaste el alma al sanar,
dolió soltar, dolió dejar.
Lo que el mundo quiso romper,
en Tus manos volvió a nacer.
No me forzaste, me esperaste,
no me gritaste, me levantaste.
Tu amor me levanta ,me sostuvo
cuando mi fe estaba en ayuno.
Tu gracia habló más fuerte hoy
que toda culpa y todo error.
Donde hubo llanto nació canción,
sanaste el alma y el corazón.
No soy error, soy señal viva,
testimonio fiel de que Dios cuida.
Me caí creciendo, no fue final,
Vos te quedaste, Padre eternoo.
La herida dijo lo que callé,
y Tu verdad me volvió a poner de pie.
Oveja distinta, firme y viva,
sigo Tu voz… sos quien me guía.
Gracias Abba, gloria a Vos,
mi vida canta de Tu amor.
No fue por fuerza, fue por fe,
solo Vos, Señor mi Dios, El es Rey.
Tati veliz testimonio vivo.