(Intro – suave, casi hablado)
Otra ronda…
que hoy no vine a olvidarte…
vine a borrarte.
⸻
(Verso 1)
Me juraste cielo y yo te creí el cuento,
pero eras puro actor de mal argumento.
Te di lo bueno, lo caro, lo eterno,
y tú jugando a perder lo que era perfecto.
Te fuiste creyendo que yo iba a llorarte,
que iba a rogarte, que iba a buscarte…
pero esta noche brindo por mi suerte,
porque perderte fue lo mejor que me hiciste.
⸻
(Pre-Coro)
Y mírame ahora… más fuerte, más dura,
tu nombre ya no me quema, me cura.
Lo que dolía hoy sabe a victoria,
te convertiste en una mala historia.
⸻
(Coro – potente, pegajoso)
Estoy tomando por cada mentira,
por cada noche que no te veía venir.
Brindo por mí, por lo que merezco,
por no volver a caer en tu circo.
Que suenen las copas, que el bar se encienda,
que hoy tu recuerdo no me detenga.
Este despecho no es pa’ llorar…
es pa’ beber y nunca mirar atrás.
⸻
(Verso 2)
Tú tan seguro que yo era tu juego,
pero aprendí a jugar sin miedo.
Ahora soy fuego, libre y sin dueño,
y tú arrepentido… llegando muy tarde al cuento.
No eres el primero, tampoco el último,
pero sí el error más absurdo y ridículo.
Pensaste que ibas a romperme el alma…
y terminé rompiendo tu ego con calma.
⸻
(Pre-Coro)
Y mírame ahora… brindando por mí,
lo que tú perdiste no vuelve aquí.
No hay vuelta atrás, no hay segundas partes,
yo no reciclo lo que fue un desastre.
⸻
(Coro – más fuerte)
Estoy tomando por cada mentira,
por cada noche que no te veía venir.
Brindo por mí, por lo que merezco,
por no volver a caer en tu circo.
Que suenen las copas, que el bar se encienda,
que hoy tu recuerdo no me detenga.
Este despecho no es pa’ llorar…
es pa’ beber y nunca mirar atrás.
⸻
(Puente – más emocional pero firme)
Y si preguntas por mí…
diles que estoy mejor sin ti.
Que aprendí a quererme primero,
y a no perderme por un “te quiero” ligero.
⸻
(Último coro – explosivo)
Hoy estoy tomando… pero no por dolor,
es celebración de que se acabó.
Brindo por mí, por lo que soy,
porque sin ti estoy mucho mejor.
Que suenen las copas, que el mundo me escuche,
que ya no hay amor que me ensucie.
Este despecho ya no es sufrir…
es renacer y volver a vivir.