Padre Dios, bendito y alabado sea tu glorioso Nombre. Los cielos y la Tierra están poderosamente colocados, bañados de tu poder, impregnados de tu belleza y esplendor, perfección y orden son otras característica que les diste. Arquitecto de obras divinas y supremas. Ingeniero de almas, sentimientos y emociones. Licenciado que no vacilas en protegernos y guiarnos, nos otorgas todas las riquezas y herencias celestes. Abogado y Defensor de Oficio por excelencia y en la excelencia, y con el perdón de la redundancia, pero, así nos tienes Papá Dios en la abundancia y se que quieres la mejor sentencia, que gocemos y te contemplemos cara a cara... me postro ante tanta belleza, gracia y riqueza... AMEN.