Daniel, cuando tú llegaste a mi vida,
sanaste mis días, borraste mis heridas.
Con esos ojitos bonitos que a mí me derriten,
tú eres mi fuerza, mi calma, mi todo… y lo admiten.
Eres un chico trabajador, de corazón enorme,
tu abrazo es mi casa, en tu alma quiero quedarme.
Qué suerte la mía de tenerte cerquita,
cada paso que das me enamora… y me invita.
Y yo estoy tan orgullosa de lo que tú eres,
de cada sueño que buscas, de todo lo que quieres.
Tú me enseñas a amar sin miedo a caer,
eres el hombre que siempre soñé tener.
Ojitos bonitos, mi Daniel precioso,
amo tu sonrisa y tu abrazo poderoso.
Mi chico valiente, mi amor verdadero,
contigo soy firme, contigo soy fuego.
Te amo, mi vida, y no voy a soltar,
porque eres mi todo, mi hogar, mi lugar.
Sé que te encanta el Clash Royale y ganar,
y aunque estés jugando, me haces suspirar.
Tu risa al triunfo, tu “vamos” seguro,
me encanta mirarte, mi rey, te lo juro.
Y si la vida nos pone pruebas mil,
a tu lado siempre será fácil.
Eres mi fuerza, mi paz, mi razón,
mi latido constante, mi eterna canción.
Ojitos bonitos, mi Daniel precioso,
amo tu sonrisa y tu abrazo poderoso.
Mi chico valiente, mi orgullo sincero,
mi amor infinito, mi compañero.
Te amo con todo, sin duda ni final,
porque tú eres mi sueño hecho realidad.